Por
eso te aconsejo que avives el fuego del don que está en ti por la
imposición de mis manos. Porque no nos ha dado Dios espíritu de
cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. Por tanto, no
te avergüences de dar testimonio de nuestro señor, ni de mí, preso
suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el
poder de Dios. Él nos salvó y nos llamó con llamamiento santo, no
conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia
que nos fue dada en cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos.
2 Timoteo 1:6-9
El
problema del ser humano siempre ha sido el temor. Nos da temor de
todo. Nos da temor de hacer cosas, de hablar, de no hablar, de ser lo
que somos, o de no ser lo que somos. Constantemente estamos llenos de
temor. Sin embargo no es ese el plan de Dios para nosotros. Dios no
nos ha dado espíritu de cobardía sino de Poder, amor y dominio
propio.
En
el consejo de pablo a Timoteo, lo invita a avivar el fuego del don
que Dios le ha dado. Ningún don puede permanecer avivado cuando
comenzamos a ser cobardes. Por eso Dios nos llena de poder para
realizar la obra que podemos hacer mediante los dones que él nos da.
El
tener claridad sobre nuestros dones, y tener plena conciencia que
Dios nos lo ha dado, es un motor que aviva el fuego de dichos dones.
El
combustible que mantendrá la llama encendida de nuestros dones será
la convicción de que nuestro llamado al servicio de Dios no ha sido
hecho por hombres sino que es un llamamiento Santo que proviene de
Nuestro Dios. No es un llamamiento por nuestros méritos sino por la
abundante gracia de Dios en cristo Jesús.
La
próxima vez que te sientas desalentado o con temor a usar los dones
que Dios te ha dado, recuerda que Dios te ha hecho un santo llamado,
te ha dado poder, amor, y dominio propio, y aviva tu fuego y avanza
para cumplir los propósitos del cielo.
No
permitas que el sentimiento de indignidad, de culpa, de incapacidad o
de temor, te hagan inútil en la obra de Cristo. Recuerda que Dios te
ha llamado no conforme a tus obras sino conforme a su abundante
gracia.

Comentarios