Judas
Iscariote
¿Quién
puede encontrar en judas un ejemplo de vida? ¿Acaso hay algún padre
que llame a su hijo por el nombre de Judas? ¿Cómo reacciona una
persona cuando le decimos que es un Judas?
Sin
duda alguna dentro del mundo cristiano y aun fuera de él, el nombre
de judas ha ganado aborrecimiento, y aun cuando la última epístola
del Nuevo Testamento lleva el nombre de judas.
¿Qué
es lo que hace que aborrezcamos tanto a Judas? Consideró que las
personas cuando escuchamos la palabra Judas, lo asocian con traición.
De hecho judas y traición han llegado a ser dos palabras sinónimas
en el pensamiento popular.
La
pregunta es ¿solo Judas traicionó a Jesús? Yo creo que pedro
también lo traicionó, y los demás apóstoles también lo
traicionaron. La diferencia de Judas con los demás apóstoles, fue
su decisión final. Pero casi ninguno de nosotros asociamos a Judas
con un suicida. Solo Dios y el juicio final desvelaran las reales
diferencias entre Judas y los demás apóstoles, y todos los que de
una u otra manera hemos traicionado a Jesús. Porque nosotros también
somos traicioneros con Dios.
La
niñez de Judas
Judas
nació siendo un súbdito del imperio romano. No tuvo elección de
nacer en un país libre. Creció viendo los abusos del imperio romano
contra su nación, contra su ciudad, y contra su gente. Quien crece
en un ambiente como el de Judas, crece con una mentalidad
revolucionaria. Judas probablemente tuvo la oportunidad de crecer en
una familia con algunos privilegios económicos, si bien no muchos,
lo suficiente para tener una formación académica adecuada. Aunque
quizás judas no tuvo que sufrir mucho por necesidades económicas,
judas sufre por los atropellos de los romanos contra los judíos.
Si
nosotros hoy somos patriotas, los judíos nos superan mil veces, y
más, con el pensamiento de que su nación es la nación de Dios.
¿Cómo puede Dios permitir el mal para su nación? Esa era quizás
la pregunta con la cual se levanta Judas cada mañana. Pero había
una esperanza; la promesa del mesías. Cuando el viniera, pondría
fin a la opresión. Esa era la esperanza de Judas, y era la esperanza
de todo judío del primer siglo.
La
formación académica de Judas, era más privilegiada que el común
de los jóvenes judíos. Según algunos, es Judas, el escriba que
vino a Jesús diciéndole: maestro, te seguiré dondequiera que
vayas. La historia dice que Jesús le contestó: las zorras tienen
cuevas, y las aves de los cielos tienen nidos, pero el hijo del
hombre no tiene donde recostar su cabeza. Si Judas es el hombre de
este relato, entonces judas es un hombre educado, pues es un escriba.
Los escribas tienen un buen salario en el primer siglo. Así que
judas debe ser un hombre acostumbrado a tener alguna comodidad
económica y excelentes habilidades, pues según los estudiosos, los
escribas podían plasmar en el papiro o pergamino una conversación
tan rápido como el que hablaba. No cualquiera llegaba a ser un
escriba. Así que judas es un hombre educado, y de algún modo, con
una posición privilegiada en Jerusalén.
No
solamente judas había sido formado en habilidades escriturales sino
también tenía una vasta formación teológica. Judas era un fiel
judío, que iba a la sinagoga cada sábado y escuchaba la lectura de
las escrituras. Pero en Jerusalén existían diversos grupos que
interpretan de una forma diferente las escrituras; no sabemos a cuál
grupo pertenecía Judas; si era esenio, saduceo, fariseo, zelote, u
otro. Sin embargo su actuar durante la estadía con Jesús revela que
tiene un pensamiento del común del pueblo; el mesías vendrá para
establecer el Reino de Israel. Todos los judíos tienen ansias de la
aparición del mesías, incluso algunos tienen delirios mesiánicos,
y forman grupos revolucionarios con el objetivo de aplastar a Roma.
Pero lejos de eso, son aplastados por el imperio. ¿Cuándo aparecerá
un mesías con verdadero poder celestial?
Tres
años de experiencia con Jesús
Cansados
los judíos de ver a un mesías tras otro levantarse, ya no quieren
creer en nadie, y tal como cuando eran esclavos en Egipto, suspiran
por un libertador. Un día judas escucha hablar de Jesús; es un
hombre distinto, tiene poder, habla con autoridad, es sabio, y lo
mejor, la gente lo sigue. Va al encuentro de Jesús y al verlo se
convence de que éste es el mesías. Y ahora le dice: te seguiré
dondequiera que vayas. Jesús da una respuesta que parece extraña,
sin embargo judas no hace caso a eso. Tres años camina con Jesús,
aguardando el momento cumbre, cuando al fin sus sueños serán una
realidad.
Lo
bueno
Judas
empieza a caminar con Jesús, a disfrutar de los milagros de Jesús,
y en cierta manera a ganar mucho más prestigio en la sociedad.
¿Cuánto prestigio ganaríamos en nuestra iglesia si hacemos
milagros? Judas está experimentando de ese prestigio. Judas empieza
a experimentar el poder de Dios haciendo cosas similares a su
maestro. También se le otorgó el don de sanar enfermos y la
autoridad sobre espíritus inmundos. Es una buena experiencia. Es un
buen comienzo. Jesús probablemente piensa sanar a todos los enfermos
de Israel, echar fuera los demonios y así preparar a un pueblo para
el reinado jamás visto en la historia; piensa judas. Cuando judas
revisa las escrituras, se dará cuenta que la venida del mesías
estaría marcada precisamente por lo que está aconteciendo en
Israel. Los primeros meses son de emoción y descubrimiento de nuevas
cosas. Pero pasa un año, y luego otro, y Jesús parece no estar más
interesado que en sanar enfermos y ser buena gente. Aun a los
enemigos de Israel les ofrece su misericordia ¿será este el mesías?
Siempre
la espera ha sido la causa del declive de muchos, y en Judas no fue
la excepción. Después de tanto tiempo, Jesús no es tan encantador
como parece. Hay cosas en las cuales judas no está de acuerdo con
Jesús, sin embargo camina a su lado, porque Jesús en cualquier
momento puede dar el golpe certero. Jesús es impredecible, no es
posible adivinar sus decisiones, y parece que puede leer en la mente
las decisiones y pensamientos de los demás. Así que vale la pena
esperar. Pero el tiempo pasa y las cosas parece que no van a cambiar.
Es más, Jesús está ganándose el odio de la gente más prestigiosa
de la nación y así no podrá cumplir con sus propósitos.
Judas
decide hablar con los sacerdotes. No sabemos que hablaron, lo único
que sabemos es que Judas decide entregarlo. ¿Con qué objetivo?
Probablemente hacerlo reaccionar sobre la manera como debía actuar,
o quizá para que tuviese más respeto con la gente que tiene el
poder. Cualquiera que fuese el motivo, el resultado es que lo vendió.
Por el mismo precio de un esclavo. ¿Era el objetivo de judas que
condenaran a Jesús a muerte? Con seguridad no. Eso lo deja ver
claramente su última reacción. El actuar de Judas es un impulso por
conseguir sus sueños a costa de lo que sea.
Judas
nunca pudo comprender los planes de Jesús, porque su mente estaba en
sus propios planes.
Judas
murió, pero aun en el mundo somos muchos los judas que vemos en
Cristo la clave para el cumplimiento de nuestros sueños. ¿Nos hemos
preguntado cuales son los sueños de Jesús?
Todos
tenemos un pasado que probablemente marcará nuestro destino. Tenemos
sueños, anhelos, planes, que si nos negamos a renunciar a ellos para
seguir los planes de Dios, finalmente terminaremos traicionando a
Cristo.

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